¿Marketing lo necesitamos?

Emprender un negocio es sinónimo de enfrentar numerosas situaciones que desconocíamos en un inicio. Sentimos nerviosismo por colocar nuestro producto al público, nos asaltan las mil y una dudas de todo emprendedor. ¿mi producto es bueno? ¿le gustará de la forma en que lo preparo? ¿por qué no le gustó? ¿tengo que cambiar algo?, incluso sufrimos con los primeros rechazos que obtenemos de nuestro cliente. Llegan a nuestra mente numerosos pensamientos. “Si mi producto es tan bueno, porqué lo rechazan,” “¿por qué no le gustó?” hasta incluso llegar a la resignación. “Mejor que se vaya, ya llegará quién le guste mi producto”, y cuando menos los esperamos llega el final del día. Nuestra tranquilidad descansa cuando cerramos la puerta y pensamos que no estuvo tan mal, que tuvimos comentarios positivos y comentarios negativos, en resumen, sobrevivimos, nos damos cuenta de que realmente no pasa nada, que nos espera otro duro día de trabajo y esfuerzo.

Después de un tiempo, cuando lo cotidiano tiende a normalizarse y logramos aceptar nuestro producto, nos damos cuenta de que conocemos las características de nuestra oferta, que conocemos nuestras limitaciones y empiezan a notarse nuestros alcances. En esta etapa, como empresarios somos más fuertes, ya no nos intimidan los clientes y hasta nos damos el lujo de refutar opiniones defendiendo nuestra creación. Sin embargo, hay una notoria y gran diferencia, de forma casi natural ¡ya tenemos clientes!

A pesar de lo escrito anteriormente, habemos otro grupo de empresarios que al pasar esta etapa nos enfrentamos a un escenario distinto, donde nuestro producto no se vende, y donde no logramos hacer que nuestro cliente lo compre, si por nosotros fuera, llevaríamos de la mano a cada uno de nuestros clientes, le haríamos probar nuestro producto o servicio y le convenceríamos de que es necesario que adquieran nuestra oferta, lamentablemente el mercado no funciona así.

Entender a nuestros clientes es una tarea difícil, a muchas empresas nos toma toda una vida tratar de hacerlo, sin obtener los resultados deseados.


La intención de este blog es darle a nuestro lector una idea de los distintos caminos que pueda tomar al encontrarse en alguno de estos escenarios. Por supuesto que cada empresa es un mundo, y que cada escenario está sujeta a sus propias variables.


Después de conocer nuestro producto, tenemos que analizar el tipo de cliente que podría adquirir este producto, muchas veces diseñamos nuestra oferta desde el punto de vista del vendedor, es decir, lo tienes que comprar por esto y por aquello, aunque este perfil es válido, no necesariamente puede funcionar para el comprador.

Este escenario es la parte medular de la mercadotecnia, que en palabras menos rebuscadas nos habla de las distintas herramientas y estrategias que nos permiten colocar nuestro producto con nuestros clientes.

Ahora, después de leer todo esto, quiero mencionarte que cada producto tiene distintos tipos de clientes, distintos tipos de servicio, distintos enfoques y distintas necesidades.

La mercadotecnia nos ayuda a tener una planeación sobre todas estas variables y escenarios, nos hace llevar un orden respecto al tipo de cliente que queremos vender, sobre el tipo de imagen que queremos proyectar, y por supuesto nos ayuda a no divagar y a tener una estrategia clara, la cual podemos corregir sobre la marcha.

Como emprendedor debes preguntarte sobre los distintos consumidores que pueden adquirir tu producto, el hacer esto, te dará un escenario sobre el perfil de consumidor que pretendes llegar, cuando tenemos definidos a nuestros clientes potenciales, debemos preguntarnos acerca del medio por el cual les comunicaremos nuestro mensaje, definiremos una o varias ofertas sobre nuestro producto.  Hay numerosas herramientas que se utilizan para este medio, en nuestros días, ocupamos redes sociales, páginas web, mailing, publicidad en medios digitales, radio, televisión, campañas, revistas, anuncios, ventas de asociados, un sin fin de herramientas.

Dentro de todo este proceso intervienen áreas como diseño, publicidad, comunicación, estrategia, que te auxilian a que tu mensaje sea correcto, y sea bien entendido por tu cliente.

Después de conocer nuestro producto, es preponderante tener una planeación y orden a la hora de intentar comercializarlo, investiga sobre las herramientas que tienes disponible para que tu producto llegue con su usuario final, en caso, que seas como la gran mayoría de emprendedores que al cuestionarse sobre el siguiente paso para vender, no tenga una idea clara, acércate con un experto en marketing, y quédate tranquilo, que con una buena explicación y paciencia, encontrarán el plan perfecto para ti.

Ahora si. ¿listo?

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